Trasfondo
profesional del autor de este blog:
Mi nombre es Abram Fuentes Sumaza. Actualmente, poseo un
bachillerato en administración de empresas con concentración en mercado y una
maestría en psicología industrial organizacional. También, me encuentro
culminando mi disertación doctoral en el programa de psicología con
especialidad en consultoría investigación y docencia de la Universidad Carlos
Albizu. Adicional a esto, trabajo como consultor organizacional en Linterna,
LLC (firma de consultoría organizacional y gerencial ubicada en Carolina,
Puerto Rico).
En cuanto a mi experiencia como docente, llevo 3 años
dictando cursos a nivel de bachillerato. He ofrecido clases en tres
universidades distintas en Puerto Rico, incluyendo cursos introductorios en
psicología, psicología industrial organizacional, estadísticas y metodología de
investigación en las ciencias sociales.
Propósito de este
blog:
Aunque apenas comienzo mi carrera como docente, he podido
identificar varias áreas de oportunidad dentro de este campo profesional. Entre estas se encuentran: asuntos
relacionados al manejo de situaciones particulares con estudiantes, uso de la tecnología
en el salón de clases, reglamentaciones y leyes, evaluación y avaluó (assessment) del aprendizaje, redacción de
rubricas confiables y técnicas y estrategias de enseñanza universitaria que
promuevan la ética, el profesionalismo y la responsabilidad del docente.
En el mismo, estaré trabajando asuntos que podrían
beneficiar tanto a los estudiantes universitarios como a los docentes. Sin
embargo, el propósito principal de este blog será compartir estrategias y técnicas
de enseñanza que promuevan un aprendizaje efectivo, fomentando el amor por la
docencia y creando una relación de respeto mutuo y de confianza entre el
docente y el estudiantado
Sobre la buena enseñanza
y la enseñanza creativa:
Fenstermacher (1989) según citado en Tourne (2014) menciona
que la buena enseñanza equivale a “preguntar qué acciones docentes pueden
justificarse basándose en principios morales y son capaces de provocar acciones
de principio por parte de los estudiantes” (p. 209).
Estos principios morales no deben ser exclusivos al pensar
y actuar del profesorado. Sino que adicional a esto, deben incluir aquellas
normativas y reglamentaciones de la institución educativa bajo la cual se lleva
la enseñanza, y sobre todo considerar las necesidades específicas de la
población estudiantil a la cual se enseña.
De acuerdo, a De la Torre & Violant (s.f.) el profesor
universitario es un “profesional de la enseñanza superior innovador y creativo,
con dominio del contenido formativo y de estrategias didácticas, capaz
de hacer que los alumnos se entusiasmen por aprender” (p.2). La importancia de entusiasmar a los
estudiantes a que aprendan yace no solamente en mantener una buena imagen como
profesional y un contrato de servicios educativos. Sino que también, es parte
de la profesión. Y el entusiasmo tiene que acompañar a cada palabra que se
comunica al estudiantado, a cada acción que se toma durante el proceso de enseñanza
y a cada atención que se les presta, especialmente cuando se trata de las necesidades
particulares de los estudiantes. Es de esta forma que podemos llegar a ser
profesores que promuevan una enseñanza creativa, en donde el aprendizaje haga
referencia a las implicaciones activas del sujeto, la internalización,
motivaciones y autoevaluaciones (De la Torre, s.f.).
Necesidades
particulares de los estudiantes
Por último, y no menos importante, hay que reconocer que
los estudiantes universitarios que viven en Puerto Rico experimentan
dificultades sociales, psicológicas y económicas que afectan su desempeño académico.
Por lo tanto, hay que reconocer las necesidades particulares de cada estudiante
al cual se le enseña, adaptando o flexibilizando los trabajos que deban
entregar, sin dejar de fomentar la responsabilidad y el cumplimiento con estos.
Un ejemplo particular de las necesidades lo son los
estudiantes diagnosticados con problemas de salud mental. Kovesi (2015) menciona
que es importante que tanto facultativos como estudiantes manejen sus creencias
y comprensiones sobre la salud mental desde el primer día de clases. De esta
forma, se fomenta que los estudiantes estén dispuestos a hablar sobre sus
enfermedades de salud mental con el profesor si es que están interfiriendo con
la entrega de sus trabajos académicos.
El siglo XXI ha traído nuevos retos, tanto para los docentes
universitarios como para los estudiantes. Es nuestra responsabilidad como
docentes el reconocer estos retos y adaptar los cursos para lograr una mejor
efectividad en la enseñanza universitaria. Espero con buenos deseos que este
blog facilite el proceso de enseñanza aprendizaje y ayude a crear una interacción
dinámica armoniosa entre los estudiantes y sus profesores(as).
Referencias
De la Torre, S. & Violant, V. (s.f). Estrategias creativas
en la enseñanza Universitaria. Recuperado de http://www.ub.edu/sentipensar/pdf/saturnino/estrategias_creativas_universitaria.pdf
Kovesi, C. A. (2015). Dealing with mental
health: a guide for professors. University
Affairs. Recuperado de http://www.universityaffairs.ca/opinion/student-voices/dealing-with-mental-health-aguide-for-professors/
Tourne, A. (2014). ¿Qué es la buena enseñanza
universitaria? Reflexión Académica en
Diseño y Comunicación, 15 (23), 208-214. Recuperado de http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libro=484&id_articulo=10221

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